Una auditoría puede estar perfectamente programada, tener un plan, una lista de verificación y terminar a tiempo.
Y aun así, puede ser una mala auditoría.
Una auditoría puede estar perfectamente programada, tener un plan, una lista de verificación y terminar a tiempo.
Y aun así, puede ser una mala auditoría.
El cliente no recibe un sistema de gestión. Recibe el resultado de toda la organización.
Y precisamente ahí comienza una de las conversaciones más interesantes alrededor de la nueva ISO 9001:2026, próxima a publicarse.
¿Cómo sabemos que funcionará de manera segura y consistente cuando alguien realmente lo necesite?
Ahí comienza ISO 13485.